{"id":1,"date":"2024-10-18T14:19:40","date_gmt":"2024-10-18T14:19:40","guid":{"rendered":"http:\/\/ribqfdc.cluster029.hosting.ovh.net\/?p=1"},"modified":"2025-04-03T12:34:58","modified_gmt":"2025-04-03T12:34:58","slug":"historia-alimentacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/nutricionas.es\/index.php\/2024\/10\/18\/historia-alimentacion\/","title":{"rendered":"Un poquito de historia de la alimentaci\u00f3n humana."},"content":{"rendered":"\n<h1 class=\"wp-block-heading has-text-align-center\"><strong>Un poquito de historia de la alimentaci\u00f3n humana<\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfHemos comido siempre igual? Desde luego que no. Los humanos llevamos unos cuantos a\u00f1os en la tierra y los cambios sufridos marcaron las pautas de nuestra alimentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los or\u00edgenes de aquellos primates que habitaban la tierra, de los que descendemos, disfrut\u00e1bamos de un paisaje tropical, abundancia de frutas, hojas verdes y tiernas ra\u00edces, todo al alcance de la mano sin la necesidad de esfuerzo alguno, y por ello, no exist\u00eda la necesidad del consumo de grasas o prote\u00ednas de origen animal, los primates se pasaban las horas en la copa de alg\u00fan \u00e1rbol comiendo exquisita fruta madura y alg\u00fan que otro bichillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un poco m\u00e1s tarde, hace unos 4 millones de a\u00f1os (que se dice poco) el clima comenz\u00f3 a cambiar, y la selva tropical a la que estaban acostumbrada sus lugare\u00f1os empez\u00f3 a secarse, generando una escasez de vegetales. Aquellos primates comenzaron a bajar de los \u00e1rboles en busca de comida, evolucionando a los primeros hom\u00ednidos arcaicos, que con la escasez y la obligaci\u00f3n de cambiar su alimentaci\u00f3n, hasta ahora vaga y sin trascendencia, dieron el salto al primer hom\u00ednido b\u00edpedo, el Australopitecos. La pobreza y escasez de comida le oblig\u00f3 a desplazarse en busca de ella, lo que provoc\u00f3 la bipedestaci\u00f3n y la postura erguida, y de la misma manera su mand\u00edbula y dentici\u00f3n se acondicion\u00f3 a la masticaci\u00f3n de ra\u00edces y vegetales m\u00e1s arbustivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los siguientes 3 millones de a\u00f1os, la cosa no mejor\u00f3, estepas arbustivas y sequ\u00edas constantes azotaban la tierra, escaseando a\u00fan m\u00e1s los alimentos. Es en este momento, cuando los hom\u00ednidos, primero el H\u00e1bilis, y m\u00e1s tarde el Erectus (entre otros muchos), comienzan a practicar la carro\u00f1er\u00eda. El uso de peque\u00f1as herramientas y utensilios como piedras les ayudaban a romper los huesos que dejaban otros animales despu\u00e9s de la caza para alimentarse, entre otros, del tu\u00e9tano, el diamante en bruto para estos hambrientos personajes. Para ellos supon\u00eda un aporte cal\u00f3rico muy alto y necesario en el mantenimiento de la vida y la posibilidad de almacenamiento de grasas para momentos posteriores de escasez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta casualidad de almacenamiento de grasas que el hom\u00ednido desarroll\u00f3, inexistente en los primates, se conoce como \u201cgenotipo ahorrado\u201d basado en una insulinorresistencia y leptinorresistencia, una mutaci\u00f3n gen\u00e9tica favorable que permitir\u00eda disponer de energ\u00eda almacenada para momentos de carencia. Esta evoluci\u00f3n, es la que en la actualidad provoca la obesidad y las enfermedades metab\u00f3licas que como una epidemia, se expande fuertemente entre la poblaci\u00f3n mundial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s cercano a nuestra \u00e9poca, unos 200 mil a\u00f1os, encontramos el Homo Sapiens, el cual gracias a la caza y la pesca, y finalmente con un enc\u00e9falo m\u00e1s desarrollado consecuencia del consumo prolongado de omega 3 y prote\u00ednas (entre otros), abandon\u00f3 las estepas africanas y comenz\u00f3 su camino a la colonizaci\u00f3n de nuevos territorios en Europa y Asia, acompa\u00f1ados eso s\u00ed, de una glaciaci\u00f3n de la tierra que no finalizar\u00eda hasta 15 mil a\u00f1os antes de nuestra era; momento que se marca como el inicio de la agricultura y ganader\u00eda, aumentando la disponibilidad de alimentos y favoreciendo los asentamientos y la civilizaci\u00f3n tal y como la conocemos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es importante destacar y hacer hincapi\u00e9 en el papel fundamental que tuvo en su d\u00eda el consumo de alimentos de origen animal, en concreto la carne y el pescado, para el desarrollo del enc\u00e9falo y la supervivencia de la especie humana, pero tambi\u00e9n es importante poner en contexto, que aquellos hom\u00ednidos no superaban la gran mayor\u00eda los 40 a\u00f1os de edad y ten\u00edan una demanda energ\u00e9tica desmesurada que justificaba su alimentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y a d\u00eda de hoy, \u00bfjustifica nuestra forma de vida la alimentaci\u00f3n que llevamos? \u00bfO la condiciona de forma negativa? \u00bfSomos conscientes de nuestras necesidades nutricionales y energ\u00e9ticas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si quieres profuncizar m\u00e1s en el modelo actual alimentario y c\u00f3mo este nos condiciona dando un repaso a la evoluci\u00f3n nutricional, puedes encontrar m\u00e1s informaci\u00f3n en el estupendo libro de Jos\u00e9 Enrique Campillo (2012) El mono obeso, La evoluci\u00f3n humana y las enfermedades de la opulencia: obesidad, diabetes, hipertensi\u00f3n, dislipemia y aterosclerosis, Grupo Planeta. Del cual he sacado parte de la informaci\u00f3n aqu\u00ed expuesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n te puede interesar:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cadera de Eva, de Jos\u00e9 Enrique Campillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vacas, cerdos, guerras y brujas de Marvin Harris.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-8f761849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:25%\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:50%\"><figure class=\"wp-block-post-featured-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"358\" height=\"286\" src=\"https:\/\/nutricionas.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/WhatsApp-Image-2025-03-27-at-12.41.20-1-358x286.jpeg\" class=\"attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image\" alt=\"\" style=\"object-fit:cover;\" srcset=\"https:\/\/nutricionas.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/WhatsApp-Image-2025-03-27-at-12.41.20-1-358x286.jpeg 358w, https:\/\/nutricionas.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/WhatsApp-Image-2025-03-27-at-12.41.20-1-300x240.jpeg 300w, https:\/\/nutricionas.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/WhatsApp-Image-2025-03-27-at-12.41.20-1-1024x819.jpeg 1024w, https:\/\/nutricionas.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/WhatsApp-Image-2025-03-27-at-12.41.20-1-768x614.jpeg 768w, https:\/\/nutricionas.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/WhatsApp-Image-2025-03-27-at-12.41.20-1-380x304.jpeg 380w, https:\/\/nutricionas.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/WhatsApp-Image-2025-03-27-at-12.41.20-1-663x530.jpeg 663w, https:\/\/nutricionas.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/WhatsApp-Image-2025-03-27-at-12.41.20-1-512x410.jpeg 512w, https:\/\/nutricionas.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/WhatsApp-Image-2025-03-27-at-12.41.20-1.jpeg 1120w\" sizes=\"auto, (max-width: 358px) 100vw, 358px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:25%\"><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un poquito de historia de la alimentaci\u00f3n humana \u00bfHemos comido siempre igual? 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